Programa médico entrega cirugía plástica a mujeres que han postergado su vida en favor de sus familias y comunidades

La Fundación Mujer 2.0, liderada por el cirujano plástico Esteban Torres, premia a quienes tienen una historia de postergación por darlo todo a quienes más aman.

En Chile, la postergación de las mujeres es una realidad. Ya sea que atrasan sus planes para convertirse en madres o su anhelo de desarrollo profesional en pos de cuidar de su familia o poder mejorar algún rasgo del cuerpo que les causa insatisfacción.

Ejemplo de ello es Marylin Gatica, una parvularia de 43 años que ha dedicado su vida a la formación inicial de las nuevas generaciones con esmero y cariño. Marylin tiene cinco hijos y una vida tranquila. Sin embargo, ella cargaba problemas de autoestima debido a problemas en su vientre que no la hacían sentir conforme con su cuerpo.

Ella rememora que cuando dio a luz a su primer hijo, la matrona le dijo delante de su marido “tápate esa guata asquerosa”, marcando un antes y un después en su confianza. “Eso para mi fue fatal, porque te sientes mal como mujer”, rememora emocionada. Sin embargo, su amor por los niños fue el motor que la ayudó a salir adelante, combatiendo con la inseguridad que sentía.

La situación motivó a la familia de Marylin a postularla como una de las candidatas de la Fundación Mujer 2.0, creada por el destacado cirujano plástico Esteban Torres, miembro de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, junto a un grupo de profesionales de la salud y que busca cambiar vidas y encaminar a las mujeres a la plenitud y el amor propio.

La Fundación Mujer 2.0 es un bonito proyecto que iniciamos hace cuatro años, donde beneficiamos alrededor de tres a cuatro mujeres anualmente. Nos permite que la propia familia logre dar las gracias a esa mujer abnegada, madre, tía, abuela, que se ha sacrificado por los suyos”, asegura el doctor Torres, quien agrega que cada año postulan alrededor de cinco mil familias para poder lograr este premio.

Para poder formar parte de este programa las mujeres deben ser mayores de 18 años, que sean o hayan sido madres, con una historia de entrega y postergación personal por los suyos, además de contar con salud mental y física compatible con el beneficio postulado y condiciones que le permitan cumplir con los requisitos específicos, según lo solicitado.

Tratamos de poder colaborar idealmente con una beca de alrededor del 90%-100% para poder generar esa cirugía que le devuelva a esa mujer la plenitud, que realmente pueda sentirse y verse como quiere”, afirma el doctor Esteban Torres.

Chile, Salud, Tendencias

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